UN RECORRIDO, UN AGRADECIMIENTO Y UNA ALEGRÍA SOSTENIDA


                               UN AÑO Y NUEVE MESES,Y MÁS DE 3.000 VIAJEROS
CON ALGUNOS HUBO IDA Y VUELTA, CON OTROS LA TENUE HUELLA QUE NO HA DE REPETIRSE. SIEMPRE ME PREGUNTO EL POR QUÉ DE ESTAS CARTAS AL VIENTO, A TODOS Y A NADIE,  A MI MISMO. ME QUEDA LA EXCUSA DE SENTIR QUE ESTE ESPACIO AYUDA A CONSTRUIR PUENTES, PARA LLEVAR MEJOR LA PENA, PARA ACHICAR NUESTRAS SOLEDADES, PARA COMPARTIR, PARA DECIRNOS ALGO, EN ESTO DE CONSTRUIR SENTIDOS.

MORFEO - LA POESÍA DE ANTONIO CAPRIOTTI


                               Dali
mis sueños

los sueños me habitan

todos

los de ayer

los soñados en la infancia

aquellos que recuerdo

los olvidados

los que porfían por volver a representarse

los que confunden

los que rebalsan miserias

aquellos de los que no se puede hablar

los que me exhiben muerto

qué hacer con este puñado de sueños rebeldes

( soñé una vida de sueños disciplinados)

son sólo sueños

vaina y puñal

piel y linfa

aunque

deslumbren las pesadillas

mis sueños amenazarán

con volver

extrañoS 

extraños se vuelven los rostros familiares

nada puede contener el aluvión de máscaras

no existen paredes

ni diques

ni horizonte

asfixia esta inmensidad libertina

mar abierto de aguas planas

los párpados se alborotan

los ojos se aceleran

se paraliza el cuerpo

las imágenes convulsas

bailan en medio de un túnel

los ojos

todo un peso

alucinado veo cómo un padre dios

me defenestra a su izquierda

sólo para hacer efectiva la condena

mientras

navega sin sobresaltos uno de mis viejos zapatos

adentro un niño y su miedo

afuera la tormenta

el mar verdugo de innumerables muertes

permanece ajeno

un tiempo sin apuro

chorrea sobre el mar

su eternidad interminable

inmoral

desesperante

FÚTBOL MARCA ARGENTINA - por marcelmaina


Tal vez pueda pensarse al fútbol como analizador. Esto es un espejo que puede reflejar algunas características de como nos movemos en la vida con vivezas y zonceras (Jauretche dixit) al hombro . Nuestro fútbol trasunta la sorpresa y creación que destella en algunos momentos y esa capacidad argentina de arreglarselas con alambre cuando a veces se necesitarían otras posibilidades. Pero también refleja un individualismo acentuado, que pesa en cada uno de nosotros, llamando al salvador (Messi, Maradona...podría también ponerse el salvador político...)
 Surge en variadas ocasiones en nuestro transcurrir por el césped y más allá, la queja casi permanente ante lo no cobrado, no sancionado, lo injusto, que nos detiene en el pudo ser de otro modo.
Son muchas las veces que se calesitea con la pelota y poco se logra concretamente, "me gusta el lujo dirían". Si, pero si no nos quedamos en Gre-Gre, sin decir Gregorio.
"Esta selección -decía un amigo- tiene la ventaja de haber reunido amigos e imponer algo del afecto". Muchos de nuestros proyectos, muchas de nuestras instituciones están plagadas de amiguismo, y cuando las cosas se confunden, la que se viene abajo es la calidad con la que se sale a responder en todo hacer, todo vale y se tapa en ese afecto superficial. Es difícil, pero hay amigos que son geniales para compartir un trago, hay roles que no deben confundirse.  
A veces me da la impresión que exageradamente buscamos ser elogiados o afirmarnos en la desgracia del otro, separando muy poco.
El ejercicio sería, tal vez, tratar de ubicar el fútbol en su justa medida. No creo que se saque rédito político de una buena campaña futbolistica y tampoco afecte negativamente desde el fracaso, pero si me parece, que sirve para tapar. Y vaya si tapa.
Qué dificil se hace en tiempos de triunfalismo salir a decir "yo pienso diferente". Y cuando se siente la derrota, los ángeles se vuelven demonios para muchos.
¿A dónde van nuestros sueños?
El fútbol devora demasiado nuestros sueños, en el yo no puedo y ellos si. No me cede fuerza, solo ilusión de patria unida. Solo compensa y brinda la ilusión de pertenencia, de unión bajo una bandera que aparece casi solo en tiempos de "vamos a ganar".
Me gusta el fútbol, lo disfruto, me enojo, abrazo la TV y quiero patearla, pero pienso que no puedo quedarme instalado allí. Que hay que salir de las lógicas binarias excluyentes: pensamiento o emoción. Que podemos emocionarnos pero no dejar de pensar, de no pedirle al fútbol más de lo que realmente puede dar: un buen o mal momento, y siempre pasión (salvo para los que llevan por otro lado sus emociones o para los que casi es solo un buen negocio). A veces se aprende más de los fracasos y a tantas finales llegan equipos que aprendieron de sus derrotas y no se subieron rápido al carro del vencedor. Pero nuevamente el ejercicio de volver a pensar, porque nuestra vida sigue con riquezas y miserias y no tenemos salvación. ¿de qué nos tenía que salvar Maradona?