POLÍTICAS, ESTADO E INSEGURIDADES DE CADA DÍA




MIEDO: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario


Alguien dijo que hay dos grandes pasiones manejadas por la política, el miedo y la esperanza.
Es difícil alejarnos de posiciones negadoras pseudoprogresistas o intervenciones cuasi fascistas de reivindicación de más de lo mismo.
Ante las pasiones es difícil pensar, las primeras respuestas no tienen reflexión...se pasa a la ira, y antes o después a su socia la depresión.

¿es que nadie hace nada?

Difícil comprenderlo, pero el clima de inseguridad de uno u otro modo se va naturalizando. Uno cuenta como le robaron y amenazaron como si fueran las imágenes repetidas y gastadas de un noticiero.
El miedo es funcional a muchos poderes, y también felizmente para ellos...desmoviliza, fragmenta aún más, aisla.
Rejas, alarmas, armas, seguridades cada vez más inseguras, matar al ladrón...las respuestas aumentan la naturalización y el crimen se recrudece porque el que se la juega se la juega a todo o nada. Vayamos al extremo: la pena de muerte no paró, donde se implanto, el crimen, los hizo más terribles. Porque el ser humano construido en el crimen sabe que no tiene que perder.
Compleja la trama, la droga todo lo hizo más complejo, y el robo, las entraderas se convirtieron ya no en la oportunidad de rateros, sino en el deporte de asociaciones para el crimen, de sectores sociales diversos, de la policía, de jueces, de narcos.
Enfermar ante esto es quedarnos pasivos ante esto, o sumar más violencia, o negar. El tema es seguir pidiendo que la raquítica ley que hoy impera, no ciega sino distraida, se fortalezca. En una sociedad donde algo de civilización puede quedar, es ese poder el que ordena muchos temas, la corrupción, las mafias, el delito generalizado. Hoy se colabora con la no acción, porque asistimos a shows de descubrir crímenes y no ver resoluciones que los sancionen como corresponde. Y eso fomenta el peor caldo de cultivo: el descreimiento.

A pesar de todo, debemos ya empezar a luchar contra toda manipulación que nos siga aislando y encerrando. Es difícil, pero vital. Haciendo lugar a las pasiones alegres, para que las tristes no nos devoren. Uniendo, lo poco que cada uno puede....para no recrudecer esta sensación de no vecino...porque el miedo puede llevar a unir, y a confiar en el que está al lado, que vive y sufre muy parecido. De eso se trata vivir, entre tantas muertes sin sentido, encontrarles alguno. Se lo merecen.

ELOGIO DE LA DESCONEXIÓN
En los últimos tiempos me ha tocado lidiar con el llamado de atención a alumnos que en plena clase parecen abstraídos por la conexión permanente a sus celulares. No obstante haber planteado reglas de juego claras al inicio del año, los pequeños "mundos en mi mano" vienen desafiando nuestra posibilidad de encontrarnos en clase para producir algo, para aprender algo, para irnos con el disfrute del intercambio. Todo es contacto, y ese "toco y me voy" parece dominar algo más que algunas pantallas. Tal vez despiadados bichos ya han marcado los distintos modos de ¿vincularnos? Nadie puede negar lo que soluciona un celular en la ¿comunicación? No se trata de hacer campaña por Thoreau y huir a los bosques....pero probó Ud. encontrarse sin celular por un rato. Se puede tomar como medida la cara de mi alumna descubierta en su abducción, diciéndome ..."es un celular, estúpido".
Las tecnologías son en definitiva espejos y vienen bien para justificar nuestra negación de la realidad, externa e interna. Su seducción es mucha y prácticamente irresistible. Educamos los adultos en mirar para otro lado, o en alentar algo que oficie como nuevo chupete, la otra tele, la transportable. No es menudo tema. ¿sabemos como afecta nuestro cuerpo?, ¿sabemos como nuestra psiquis se ha transformado? ¿sabemos los efectos que viene produciendo en nuestra vida de todos los días? La realidad es que nos ha ganado su naturalización y se puede ver en muchos jóvenes un feroz cuestionamiento a nuestra desubicación pidiendo recreo de los despiadados tiranos. Es primordial imponernos otros momentos sin redes, ni contactos, ni pantallas, con más naturaleza, más mirarnos, más rescate de la propia interioridad. Desconectados. Aunque cueste y lo primero que sintamos es el vacío. Si no hay vacío, no hay creación posible. Y ahora, perdonen que abandone este momento, está vibrando mi bolsillo y me recuerda que no puedo vivir sin la dosis suficiente. No es nada fácil, no?

CRISTINA Y MACRI


Parecidos y diferentes. Cristina y Macri, no Cristina y Mauricio. Eso marca diferencias, Cristina pudo construir un relato que la presentara como heroína, Macri no puede. Parecidos y diferentes. Ambos construcciones y espejos de nuestras esperanzas y miedos, de nuestras dependecias. Cristina hipnotizando desde su voracidad sin límites, Macri tratando de vender una imágen de equilibrio aséptico. ¿Qué hizo Ella para lograr la adhesión con la que cuenta? De fanáticos, de defensores a pesar de cualquier cosa, de justificadores de cualquier delito. Sin cuestionamientos, deshaciendo todo pensamiento crítico posible. Ella herdera de un si ciego. Él heredero de un no de aquellos que reaccionaron a un modelo e imágen que solo permitía adherir o estar en contra. Voluble apoyo si lo hay, como llega se va.El ordenador Macri, al costo que sea, en definitiva no es otra cosa que una contracara de un modelo más del populismo hegemónico, que juega al dominio de las masas a cualquier costo. Desde el personalismo a ultranza, desde la denostación de lo que difiere, desde la dádiva que compra voluntades y dependencias, desde la búsqueda de la perpetuación. Difíciles tiempos donde todo se explica desde la sombra del contrario. Mientras tanto nosotros, los yo argentino, seguimos repitiendo. Más allá de las diferencias, la repetición de concepciones del poder, la repetición de concepciones de la política. De una democracia muy mentirosa a la que somos llamados como más nos gusta asistir, como pasivos televidentes. Con todo el amor y odio en estos personajes. Pero con cero mirada a nuestra construcción. Porque repetir nos salva de crecer. En este juego Cristina se valió y se vale de Macri para mostrar sus beneficios. Y Macri logra el consenso que puede señalando a Cruella. Fuego contra fuego. Vemos el enfrentamiento clásico futbolero, donde la paradoja es que el liberal es de Boca, y la revolucionaria de Sportivo Madero. Vemos a los barras brava en guerra y justificación permanente, sin detenernos a pensar que hay detrás de todos estos manejos de nuestras pasiones. Antes quiénes cedemos nuestra exigua libertad, por quiénes nos fanatizamos, por qué nos fanatizamos. Los ciclos se repiten y seguimos sosteniendo mitos como si no tuvieran sombra. Mientras tanto, ¿nosotros aprendimos? No lo creo

DEPENDENCIA DEBIDA


La carta del Tarot de Marsella sugiere en El Diablo, entre otras cualidades y en su necesaria lectura que trasciendo lo bueno y lo malo, que los personajes que sostienen al príncipe muestran una esclavitud autoimpuesta. No necesitan cadenas para servir, ellos se entregan a esta otra voluntad.
Tal vez sea este ejemplo el que impera en nuestro mundo, sociedad, cultura, donde somos generados y generamos distintas dependencias. Los padres que imponen a su hijos el depender, tantas veces por una declaración de amor, pero que los limita en su crecimiento y en sus elecciones. Luego, estos mismos hijos serán los que quieran decidir por los padres, que ya están viejos. Nos cuesta preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos, por qué se ha hecho carne. Nuestros cuerpos son enseñados en el depender, en el hogar, en la escuela, en el trabajo. Padres, maestros, médicos, y tantos otros poderes que dejan huellas en nosotros, intervienen ejerciendo un fuerte ejercicio de tutela que de a poco, pero con constancia, va reduciendo la propia elección y el desarrollo de la autonomía. Si revisamos tantas de nuestras acciones nos daremos cuenta que poco acompañamos el crecimiento de los otros y mucho intervenimos considerando que debemos decidir por los otros. Y que es un derecho que asiste, frente a la ignorancia del otro, la desprotección,  el error, etc. Las raíces de esta construcción pueden seguramente rastrearse en la niñez y las interacciones que establecemos con quienes si bien les pedimos crecer y comportarse como un grande, sancionamos cuando quiere asumir la posibilidad de decidir, aunque sea para encontrarse con el error como parte de su aprendizaje. Poco acompañamos, mucho arrasamos. Y son esas dependencias trasladadas seguramente a la necesidad de distintas figuras políticas de las cuales depender. Con cero crítica y una libertad cada vez más raída. Muchas veces cómodos, como niños sobreprotegidos, adolescentes casi eternos o adultos tarados. Entre todos podemos asegurar la dependencia debida. Solo sentirse libre, puede liberar a otros. ¿Cómo sentirse libre?

LA HABITACIÓN




Tal vez podamos comprender la sabiduría que los niños transmiten. El niño de la película en cuestión lucha contra la muerte, contra el encierro. No pierde el juego. Y ensaya rituales de inicio y despedida. La capacidad de lo simbólico nos rescata tantas veces de las penurias. Y da la posibilidad de expresar nuestras emociones, cuales fueran, de algún modo. El juego abre ese canal, y continúa en el humor, la creación artística, los rituales que nos enlazan con otra posibilidad de darle un lugar al penar. Y extraer de él algo de una suave, profunda y auténtica alegría. Esa que no necesita ser sobreactuada. Qué cierto el decir de Winnicott "la apercepción creadora (el gesto espontáneo, contrario al acatamiento) es lo que hace que la vida valga "la pena" ser vivida"
En su mundo, Jack construye como puede, tanto en el encierro de la habitación, como al que lo confina el salir, su forma de jugar, y expresar, todo su odio, su impotencia, su vulnerabilidad. Escuchemos nuestro Jack, y suspendamos tantos mandatos de la escuela de adultos: "no llores", "no expreses lo que sientes", "ama como sea y a pesar de todo a tus padres", "se feliz", "ya eres grande", etc. Y tapar, tapar, negar y negar.
Dice Alice Miller, en "El cuerpo nunca miente": "En mi infancia tuve que aprender a reprimir mis reacciones espontáneas a las afrentas-reacciones como la rabia, la ira, el dolor y el miedo-por temor a un castigo. Más tarde, en mi etapa escolar, me sentía incluso orgullosa de mi capacidad de autocontrol y de mi contención. Creía que esta capacidad era una virtud, y esperaba verla también en mi primer hijo. Solo cuando pude liberarme de esa actitud me fue posible entender el sufrimiento de un niño al que se le prohíbe reaccionar de manera adecuada a las heridas y experimentar su forma de relacionarse con sus emociones en un entorno favorable, para que más adelante, en su vida, en vez de temer sus sentimientos encuentre en ellos una orientación"

ECOS DE LA RISA QUE NUNCA SE APAGARÁ



Umberto Eco (5 de Enero de 1932/19 de Febrero de 2016)

Recopilación de frases del maestro

“Adoro a los gatos. Son de las pocas criaturas que no se dejan explotar por sus dueños”.

“Nada es más nocivo para la creatividad que el furor de la inspiración”.

“Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera”.

“Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas”.

“El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas”.

“Cualquiera es hereje, cualquiera es ortodoxo. No importa la fe que ofrece determinado movimiento, sino la esperanza que propone. Las herejías son siempre expresión del hecho concreto de que existen excluidos. Si rascas un poco la superficie de la herejía, siempre aparecerá el leproso. Y lo único que se busca al luchar contra la herejía es asegurarse de que el leproso siga siendo tal”

 “Creo que, como los baños, la risa es una buena medicina para curar los humores y otras afecciones del cuerpo, sobre todo la melancolía”.

“La superstición trae mala suerte

“En el fondo, la pregunta fundamental de la filosofía (igual que la del psicoanálisis) coincide con la de la novela policíaca: ¿quién es el culpable?

El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda”.

¿Qué es la filosofía? Lo siento por mi conservadurismo trivial, pero no puedo encontrar una mejor respuesta que la definición que da Aristóteles de la Metafísica: "una respuesta a un acto de asombro".


“Sin unos ojos que lo lean, un libro contiene signos que no producen conceptos. Y por lo tanto, es mudo”.


“El autor debería morirse después de haber escrito su obra. Para allanarle  el camino al texto”

Entre KAlibanes, MACRIhitas y otras dependencias.
Fanatismos y neo goebbelianos, dependencias rigurosamente manipuladas





"Debemos, pues, llegar al punto en que nos preguntemos, de un modo realmente serio y profundo, si alguien puede darnos la paz, la felicidad, la realidad, Dios, o lo que os plazca. ¿Puede esta búsqueda incesante, este anhelo, brindarnos ese extraordinario sentido de realidad, ese estado creador, que surge cuando realmente nos comprendemos a nosotros mismos? ¿El conocimiento propio nos llega mediante la búsqueda, siguiendo a alguien perteneciendo a determinada organización, leyendo libros, etc.? Después de todo -¿no es así?- ese es el principal problema: que mientras no me entienda a mí mismo, no tengo base para el pensamiento, y toda mi búsqueda será en vano. Puedo refugiarme en las ilusiones, puedo huir de la contienda, de la lucha, de la brega; puedo adorar a otro ser; puedo esperar mi salvación de otra persona. Mientras sea, empero, ignorante de mí mismo, mientras no me de cuenta del proceso total de mí mismo, no tengo base para el pensamiento, para el afecto, para la acción" J. Krishnamurti - El  conocimiento de si mismo

Las adhesiones acríticas, la obediencia debida a un dogma, a un líder, a un maestro espiritual, a una religión, a cualquier utopía o solucionador de la vida, nos deja tranquilos de pertenecer, de "tener la verdad", de aliviar el dolor de la incertidumbre, sin dudas, de encontrar al otro equivocado, ajeno, enemigo, oveja perdida a rescatar o eliminar. Los fundamentos de un dogma no se discuten ni cuestionan. Tal vez solo sean reemplazables. Y los humanos parece que necesitamos vivir erradicando lo incierto, encontrar distintos dioses que nos salven del vacío, de la finitud, de la naturaleza incontrolable, de la muerte.
No importa como se llame, si Cristina, Mauricio, el maestro de la India, la planta sagrada, porro, nuevo curso sanador, ciencia, razón todopoderosa, templo, empresa, iglesia, escritura, biblia, calefón, Papa, Dios, Partido, revolución, explosivos, asesinatos, Patria, camiseta, fútbol, vegetarianismo, ecología y otras yerbas. Todo sirve a nuestra desesperada tendencia a descansar y dormir en lo dado, casi sin fisuras. Fácil convertirse en fanático, ¿por qué esa fuerte atracción de viejos y nuevos postulados salvadores? ¿qué miedos se disponen a entregar conciencia?
Pero no es gratuito el pertenecer, hay que pagar con la propia entrega de su conciencia. Dar poder, ponerse la camiseta. Los beneficios ¿son solo plata? ¿qué mecanismos operan para dejarse manipular con menor o ausente resistencia?
Decía Krishnamurti que si alguien pudiera llamarse maestro siempre te conduciría a tu propia decisión, desarrollaría tu libertad y nunca buscaría adhesión o ceguera ante el poder. Tal vez por eso siempre se corría de ese lugar, porque las verdades que uno puede encontrar no está en ningún objeto sagrado y definitivo del afuera. Todo ayuda, pero si libera. La educación más auténtica preserva y desarrolla la autonomía, guía, da señales, nunca impone.
Le decía a un amigo discutiendo sobre lo que fué/es el kirchnerismo: muchos adeptos si ven a un fiel K del gobierno matar de un tiro a alguien, dirán seguramente...."y, el otro se cruzó justo cuando disparaba". 
Los populismos en especial saben manipular, buscan la adhesión total y perpetua. Y lo que se aparta es enemigo. Prefieren enemigos a traidores. No obstante, los políticos en general, sea el color que fuere, están seducidos por "manejar la opinión", aunque le llamen medir. En comunicación, en mayor o menor medida, todos adhieren en parte a los famosos principios goebbelianos:

Principio de simplificación y del enemigo único.Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio del método de contagio.Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Principio de la transposición.Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.
Principio de la exageración y desfiguración.Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización.Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
Principio de orquestación.La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad".
Principio de renovación.Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Principio de la verosimilitud.Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación.Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión.Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad.Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad. (fuente Grijalvo.com)

¿Aún presentes y vigentes, no?
Identificar los mecanismos de manipulación pueden ayudarnos a no quedar presos. Podemos coincidir, pero no demos nuestra sangre. Seguramente cada uno construye su relato. Es verdad que eso que llamamos "realidad", también se construye y la imaginación tiene mucho que ver en ello.
Imagino un mundo con cada vez más gente apagando las voces de la propaganda. Y aprendiendo a escucharnos cada vez más a nosotros mismos. A dudar. A ser jugadores más libres...y menos juguetes.

GANAR, PERDER

Manifesté en otro momento que con independencia  de quién ganara, más allá de la idea de cambio y renovación, nada iba a ser sencillo. Paradojicamente el poco margen del ganador del balotaje argentino, desafía a construir consensos, acuerdos y pactos, no tan presentes en nuestra historia de políticas de imposición del poder propio. Lo complicado es el peronismo, aceptandose en otro lugar que no sea el gobierno, y lo que asoma es cero autocrítica y el traslado de su desgracia a la sombra de los otros. Se habla de grieta, y realmente se hace difícil discutir posiciones con sectores que de uno y otro lado solo solo ven la lucha de cruzadas religiosas. Si corremos los candidatos eventuales, elegidos por la necesidad de moderación ansiada por una parte importante de nuestra sociedad, con ayuda de los monólogos épicos de una presidenta con marcado absolutismo, podemos entender que mucho sectores hayan adherido a representantes no tan representantes. Qué votados por la lógica del menos malo, se ofrecían a muchos como superadores de un manejo político que hace ruido en su ferocidad, en su ocultamiento y en su debilitamiento de los últimos años, donde parece que es difícil hacer política poca plata. 
Si corremos por un momento los candidatos, que tanto tienen de espejo de nuestra sociedad, y analizamos que desafían a ver, vemos en parte que la superficialidad reina rápida y fácilmente en las reacciones, en la facilista evaluación de derrota porque en contra de los históricos mitos, parece que ahora el pueblo se equivoca y en una alegría y esperanza que nos aleja de los problemas casi mágicamente. Será tiempo de crecer, de analizar que los beneficios transitorios personales no garantizan un mejor vivir de muchas personas relegadas (pueblos originarios, jubilados, por ejemplo) y otros donde se ahonda la dependencia y donde los subsidios parciales no llegan nunca a convertirse en trabajo. Y para la clase media saber que cuotas o viajes tapan muchas veces la realidad y que después de toda fiesta, viene cíclicamente el pago de los platos rotos. Aprender, sin mandatos rígidos, ni religiosos, ni sectarios, ni negadores desde las dos posturas, que se benefician con enfrentamientos superficiales, pero peligrosos si buscamos al otro culpable de antemano de todo el mal.¿Serán posibles las políticas de estado alguna vez? Más que vencer exigen la necesidad de convencer y no entender al pueblo como una masa manipulable.

LAS ELECCIONES DE LA RABIA

Son las elecciones de la rabia! La gente votará lo que no creía nunca votar. Los últimos años nos han acostumbrado a reunirnos cada vez más con quienes compartimos una rabia conocida, e ir expulsando los de la otra rabia. Nos acostumbramos a la comodidad de aquello que no perturbe nuestras convicciones, sin encontrar ninguna lógica a las divisiones, ni ver nada de razón en la otra orilla. Los otros amenazantes, los de más allá de la frontera. Ha sido trágico esto, aunque no le hallamos prestado atención. Amigos, familiares, las líneas divisorias fueron estrictas. Si pensás así quedate afuera. Suerte de fanatismo donde pensar distinto es agredir. Este país nación con los sueños de hegemonía moldeada. Nos educamos en escuelas donde las diferencias quedaron afuera. Nuestras almas están blindadas por un almidonado guardapolvo. El poder no se comparte y es a todo o nada. ¿Cuantas veces escuchamos "si no estás conmigo estás contra mi"? "¿De que vereda estás?" y el tan recordado "Después de mi el abismo" El balotaje se presta fenomenalmente para esto. Más de una imposición que aún suena mentirosa y el culpable de todos mis males.Más allá de las consignas todo está por verse. Se puede prometer lo que sea, usar el argumento que sea. Deberíamos saber que a los días de aplicación de lo prometido pasa el barrendero y se lleva las promesas fácil e irresponsablemente mentidas. Lo bueno de todo esto, cada uno deberá entender que parte del pueblo maravilloso que tantas veces nombra así, tiene argumentos para aunque sea equivocarse así. Que no es tan claro y podría llevar a sorpresas quién vota a cada uno. Los votos de la bronca y la rabia son así. Que todo el que está en el poder se enferma en este país de soberbia y no concibe compartir. Habrá que aprender y en una de esas a gobernar para muchos, también los que no nos aplauden, ni están facilmente con nosotros. Tal vez hasta nosotros, los plebeyos del mundo político podríamos escuchar y convivir con quienes no piensan como nosotros y sin embargo nos ofrecen posibilidades de encuentro, o posibilidad de crecer con los conflictos. No aquellos que solo tienen por cauce el choque y la separación. Tal vez podamos crecer. Todo si la rabia no nubla nuestra sabia aceptación.

DISEÑOS DE CANDIDATO

Como las dos caras de una moneda cada candidato es diseñado para decir lo que los potenciales electores quieren oir. La polarización feroz ayuda. Este país se acostumbró a la épica política. Se ventila mucho la sombra ajena y es escaso el contenido de lo propio, las propuestas son mínimas y vagas. Tal vez ninguno sabe muy bien con que país se encontrará. Difícil e incómodo para ambos. Cada uno corrige lo que tiene que corregir, cambia lo que tiene que cambiar, borra lo que tiene que borrar. Niega lo que tiene que negar. Y promete muchas veces lo que no sabe si va a poder cumplir. "¿Dije reprimir piquetes? No, quise decir dialogar para no llegar a los piquetes" Encuestas y diseñadores políticos, son los mimados de la época. Las máscaras intentas ser reales, y eso es lo que peor sale. Ninguno puede negar que huelen a monstruos de los ´90, creados por una política que nos acostumbró a consumir, pensar en nuestros intereses personales y acostumbrarnos a los ciclos repetidos. Y lo peor, mentime que me gusta.¿Hay diferencias? Si, uno apela al miedo, el otro a la esperanza. Los dos manipulan las emociones. Uno a conservar lo que no sabemos si se puede conservar, otro a cambiar no se sabe bien hacia dónde. Uno captando y arrastrando los mitos varios del peronismo, del kirchnerismo, del pragmatismo, de cierta épica militante, de algunas aperturas logradas cuando había plata, los clientes beneficiados, la obediencia. Otro congregando los dejados afuera, los contras, los hartos de los retos y los negocios particulares de la dirigencia, ampliamente negados. Los dos prometen seguridad, lucha contra el narcotráfico y mayor justicia. O sea, lo que no se hizo o no se sabe si se puede. Cada uno en el fondo sabe que ganará escasamente, y que los sueños de hegemonismo se complican. Los dos son una caja de sorpresa. Uno por las divisiones del peronismo y el tema de cuanto será obediente Scioli. Otro por el rejunte a que nos tiene acostumbrado Macri, su falta de estructura y la conspiración del peronismo si pierde. Pasado el apurón, cada uno podría entender que representar no es ser dueño del país, ni de la opinión de los argentinos. Y que la verdadera justicia social son hechos y palabras generosas y coherentes. Difícil. La campaña muestra un lado oscuro, de mucha manipulación, de palabras y gestos diseñados, de manejos polarizantes de las emociones. La carga de lo que subyace es beneficiarse con la profundización de las divisiones. Ya no creo en las palabras mágicas de derecha o izquierda, la explicación de la realidad por el consignismo. He visto a los revolucionarios montoneros trabajar con la lacra del menemismo. ¿La biblia y el calefón? No, el substrato es el manejo del poder por el poder. Y allí se encuentran tantos, tantos. Tantos. ¿Será posible bajar esa carga que nos vuelve tan estúpidamente beligerantes? Cualquier juego de oposición y conflicto constructivo es valioso. El tema es ¿hasta dónde? El límite es siempre la violencia, el ataque destructivo de el otro distinto. Para muchos poderes siempre vigentes mas allá del color, todo es manipulable. ¿Qué heridas dejará expuestas estos proceso? Espero que curen pronto y sean la aceptación de que tal vez sea posible correrse de los ismos y empezar a pensar de que si los gobiernos no pueden ser eternos, tal vez sea importante empezar a diseñar políticas de estado con el mayor consenso posible. Sin paraísos imposibles. Dejando a violentos, salvadores, fanáticos e iluminados de lado. 

                        ARGENTINA, EL PERMANENTE SUEÑO PERONISTA


Bienvenidos argentinos al juego del balotaje, palabra desafrancesada. Al fin y al cabo el juego de la polaridad. Hay algo engañoso en él. Remite a la batalla final de buenos y malos de alguna guerra galáctica en su última versión. De ganar los defensores de la verdad, el orden de nuevo se restablecerá y podremos seguir soñando, el permanente sueño peronista. Sin gorilas invasores. Dixit oficial, no volveríamos a los 90.
Nunca se vuelve....pero¿ y si volviéramos?, devendría una suerte de un nuevo volver al futuro. Encontraríamos que ambos candidatos se sentirían muy cómodos con Menem, innombrable para los peronistas, por recordarles que era peronista. Habrá sido ese monstruo el mago que aglutinó tantas diferencias. Los Kirchner elogiando al mejor presidente al recibirlo en su provincia, y tantos y tantos amigos del poder que fácilmente pasaron de un amigo a otro. ¡Qué habilidad la del peronismo! Unirse, dividir, enfrentar, traicionar y volverse a encontrar. Tal vez un gran espíritu cristiano que olvida rencores y reconcilia. Tal vez el poder lo puede todo, unir la biblia y el calefón. Porque no hay peronismo sin acumulación de poder, suerte de la mitad más uno de nuestra vida política. Partido donde la declaración de popular salva todo. Todos en éste país saben que para subsistir sin problemas hay que volverse algo peronista, que opinar diferente es peligroso. Se puede fácilmente correr el riesgo de convertirse en gorila enemigo del pueblo, insensible social, derechista serial o revolucionario mareado. Scioli, peronista desde sus primeros años así lo sabe, Boudou, peronista desde que dejó los pañales así lo sabe, Zanini, peronista desde que adoró a Mao, así lo sabe. Si Macri gana, difícil porque mucha gente preferirá que el poder siga sólido y conservado, y Argentina es un país con mucho miedo manipulable. Si el gorila galáctico gana, se volverá peronista, para sobrevivir. Cada día de su gobierno un poco más. Y su primera y más importante estrategia será peronizar su partido. Y captar a tantos amigos del poder de turno, algunos que prefieren siempre no hablar de traición sino de dinámica política. Y tal vez aprenderá de que el poder debe conservarse como sea, utilizando el discurso más conveniente para cada momento, la estrategia más adecuada para alinear y dominar, la construcción de los enemigos que justifiquen nuevas polaridades, los objetivos más prácticos para perpetuarse en un permanente sueño peronista.  Detrás de ese sueño hay una Argentina real que sigue esperando mayor justicia.

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LA PATOTA


"Lo más progresista que hay en la actualidad es defender el Estado de derecho" nos dice Oscar Martínez en una entrevista ofrecida al diario Perfil.
En medio de tanto circo infanto- adulto de las vacaciones invernales, me gustó mucho La Patota. Bajo la dirección de Santiago Mitre, con una contundente actuación de Oscar Martínez, como el juez padre la película supera aún para mi gusto la excesiva inexpresividad estereotipada de Dolores Fonzi. La peli molesta, a espectadores que solo buscan acción e historia cumplida. No es de final abierto, es abierta en todo su proceso. Molesta porque surca la delgada línea de los derechos, tantas veces declarados en su abstracción y tan lejos de ser encontrados en la cotidianidad. Este sistema instalado en un relato declarado progre ha generado, declarándose exclusiva garantía de la defensa de los derechos, una gran confusión. Es esa la confusión que genera la película, la de una militante que enfrentada a los viejos poderes opresivos termina justificándolo todo, como si la injusticia histórica, lo que te han hecho, justificara todo lo que haces con ello. Puede leerse en definitiva, como la compensación de una culpa vivida por quienes tuvieron otras oportunidades. La película, seguramente tiene una posición, imposible no tenerla, pero su trato inteligente es el de abrir un debate crucial para estos tiempos. Cuando planteo a mis alumnos que es muy importante construir otro concepto de autoridad y de límites que no sean solo identificados con el autoritarismo, la tarea se vuelve trabajosa y difícil. Pero entiendo que si hablamos de convivir es primordial ser claros en las reglas de juego. Estos tiempos son perversos, porque quienes gobiernan suman un da lo mismo peligroso, que se vuelve funcional al discurso de  todos tenemos derecho a hacer lo que se nos antoja. Total nadie paga. Y esa es la sensación triste que nos queda de esa historia nunca cerrada, la de que tantos progres pueden avalar un sentido común engañoso, un populismo clientelar y un retraso muy grande en políticas que realmente transformen y abran posibilidades, nunca desde la limosna y más dependencia o el consumismo a cualquier costo. El maniqueísmo dogmático solo da votos a quienes hacen negocio desde alguna de las caras de la moneda, progres y gorilas, conscientes o inconscientes, desde un uso iluso o desde un uso intencionado y de negocio personal. El tema claro es que en el presente estos usos han vaciado el concepto y el debate abierto sobre los derechos, y los han alejado de la necesaria apropiación de grandes sectores que terminan tirando el agua y el bebé, y al odiar su uso terminar rechazando esta valiosa herramienta, la que asegure que nunca debe servir para borrar nuestro deberes y nuestro respeto a la vida.Para que ninguna patota, sea cual fuere su color, termine manejando la nuestra.

                 

             Grupo CATRINANTES presenta      
ELLA SIEMPRE ESTUVO CONMIGO                                                                   Tragicomedia de un final en 9 actos
“En estos tiempos solo es posible nombrar la muerte con la poesía y el humor”
Una niña juega con espectros, un ritual de despedida del viajero, ofrendas  y la presencia de los distintos elementos (la tierra, el agua, el fuego y el viento). Los personajes son viajeros que permanecen siempre en escena, viajando de manera permanente. Irene, una paciente que sufre una enfermedad terminal transita distintos estados, desde la negación hasta la aceptación de la misma. Ella cruzará  el río hacia el reino de Hades guiada por un enfermero/ barquero.
La muerte es en la modernidad la gran naturaleza, a dominar, a expulsar, y si no es posible, por lo menos a negar, pero también el desafío de vivir más profundamente el aquí ahora de la vida;  de reconocernos viajeros.
Allí donde el misterio se hace presente, y caen las palabras, se gesta esta obra,  que permite el asombro, la magia, el juego, la sonrisa y la posibilidad de pensar nuestro sentido de vida.

PERSONAJES
IRENE: Claudia Semino
LUCÍA: Mati Bianchi
JAVIER: Alexis Serenelli
ELIANA: Candela Quiroga
ESPECTRO 1: Marcelo Destéfano
ESPECTRO 2: Yisela Sánchez
DIRECTOR: Marcelo Mainini

PRODUCCIÓN
Claudia Martínez

AUTOR Y DIRECTOR
Marcelo Mainini


Los viernes de Octubre y Noviembre de 2014, a las 21.30 hs. en teatro La Nave, San Lorenzo 1383, Rosario. TE DE CONTACTO: 156884097/153425657

SALIR DE SHOPPING ESPIRITUAL - por marcelmaina



Los tiempos aceleran intercambios y nos abren a nuevas perspectivas de viajes interiores, es posible combinar rituales de pueblos originarios de América con mantras de la India, técnicas milenarias japonesas con artes varias chinas. Y así sucesivamente y en aumento. Desde un punto de vista es bueno ver la apertura y diálogo que se viene produciendo. Procesos de sincretismo globales. Finales y comienzos de la historia siempre alentaron la búsqueda, el retorno, las nuevas e inéditas fusiones. Pero también esta búsqueda devela su lado más patético, la superficialidad con la que cientos de personas pasan de un curso a otro sin profundizar nada. Hice no sé cuantos niveles de Reiki, probé con las plantas sagradas, uso el péndulo, revisé las profecías mayas, pasé por la astrología y me queda peyote. ¿Lo de los chakras? Ah, dice un nuevo maestro que ya no van más. La compulsividad ha ganado también, con crecimiento exponencial, una nueva cultura new age agravada, con fuerte afán coleccionista de experiencias fascinantes, para que al final de igual, los otros tienen que cambiar, yo ya lo sé. Sabemos un poco de todo y sin embargo habitamos lugares sin historia para nosotros. ¿Hay conexión desde el corazón? Cientos de iniciados miran a sus semejantes inquisidoramente, asegurando que los otros no son felices como ellos, que la tienen muy clara y que saben traducir las enseñanzas egipcias, sumerias, indias, celtas, cristianas, para confluir que ya lo tenían claro y que debe ser una memoria de otras vidas. Traducen rápidamente caras de amargura en estúpida sonrisa de nada me afecta y vivo en la alegría. Superficialidad, soberbia, úsalo y tira, las nuevas líneas de un paseo por el shopping espiritual.

EL ARTE COMO FIESTA - Hans-Georg Gadamer


Si hay algo asociado siempre a la experiencia de la fiesta, es que se rechaza todo el aislamiento de unos hacia otros. La fiesta es comunidad, es la presentación de la comunidad misma en su forma más completa. La fiesta es siempre fiesta para todos. Así, decimos que «alguien se excluye» si no toma parte. No resulta fácil clarificar la idea de este carácter de la fiesta y la experiencia del tiempo asociada a él. Los caminos andados hasta ahora por la investigación no nos ayudan mucho en ello. Hay, sin embargo, algunos investigadores de relieve que han dirigido su mirada en esta dirección. Recordaré al filólogo clásico Walter F. Otto, o el húngaro-alemán Karl Kerényi . Y, por supuesto, la fiesta y el tiempo de fiesta han sido propiamente, desde siempre, un tema de la teología.

Tal vez podríamos comenzar por esta primera observación: se dice que «las fiestas se celebran; un día de fiesta es un día de celebración». Pero, ¿qué significa eso? ¿Qué quiere decir «celebrar una fiesta»? ¿Tiene «celebrar» tan sólo un significado negativo, «no trabajar»? Y, si es así, ¿por qué? La respuesta habrá de ser: porque evidentemente, el trabajo nos separa y divide. Con toda la cooperación que siempre han exigido la caza colectiva y la división social del trabajo, nos aislamos cuando nos orientamos a los fines de nuestra actividad. Por el contrario, la fiesta y la celebración se definen claramente porque, en ellas, no sólo no hay aislamiento, sino que todo está congregado. Lo cierto es que ya no somos capaces de advertir este carácter único de la celebración. Saber celebrar es un arte. Y en él nos superaban ampliamente los tiempos antiguos y las culturas primitivas. ¿En qué consiste propiamente ese arte?, se pregunta uno. Está claro que en una comunidad que no puede precisarse del todo, en un congregarse y reunirse por algo de lo cual nadie puede decir el porqué. Seguramente, no es por azar que todas estas expresiones se asemejen a la experiencia de la obra de arte. La celebración tiene unos modos de representación determinados. Existen formas fijas, que se llaman usos, usos antiguos; y todos son viejos, esto es, han llegado a ser costumbres fijas y ordenadas. Y hay una forma de discurso que corresponde a la fiesta y a la celebración que la acompaña. Se habla de un discurso solemne, pero, aún más que el discurso solemne, lo propio de la solemnidad de la fiesta es el silencio. Hablamos de un «silencio solemne». Del silencio podemos decir que se extiende, como le ocurre a alguien que, de improviso, se ve ante un monumento artístico o religioso que le deja «pasmado». Estoy pensando en el Museo Nacional de Atenas, donde casi cada diez años se vuelve a poner en pie una nueva maravilla de bronce rescatada de las profundidades del Egeo. Cuando uno entra por primera vez en esas salas, le sobrecoge la solemnidad de un silencio absoluto. Siente cómo todos están congregados por lo que allí sale al encuentro. De este modo, el que una fiesta se celebre nos dice también que la celebración es una actividad. Con una expresión técnica, podríamos llamarla actividad intencional. Celebramos al congregarnos por algo y esto se hace especialmente claro en el caso de la experiencia artística. No se trata sólo de estar uno junto a otro como tal, sino de la intención que une a todos y les impide desintegrarse en diálogos sueltos o dispersarse en vivencias individuales.

Preguntémonos por la estructura temporal de la fiesta y si, partiendo de ella, podemos abordar el carácter de fiesta del arte y la estructura temporal de la obra de arte. Una vez más, podemos seguir el método de la observación lingüística. Me parece que el único modo riguroso de hacer comunicables las ideas filosóficas es subordinarse a lo que ya sabe la lengua que nos une a todos. Y, así, de una fiesta decimos que se la celebra. La celebración de una fiesta es, claramente, un modo muy específico de nuestra conducta. «Celebración»*: si se quisiera pensar, hay que tener un oído muy fino para las palabras. Claramente, «celebración» es una palabra que explícitamente suprime toda representación de una meta hacia la que se estuviera caminando. La celebración no consiste en que haya que ir para después llegar. Al celebrar una fiesta, la fiesta está siempre y en todo momento ahí. Y en esto consiste precisamente el carácter temporal de una fiesta: se la «celebra», y no se distingue en la duración de una serie de momentos sucesivos. Desde luego que se hace un programa de fiestas, y que el servicio religioso se ordena de un modo articulado, e incluso se presenta un horario. Pero eso sucede sólo porque la fiesta se celebra. También se puede configurar la forma de su celebración del modo que podamos disponer mejor. Pero la estructura temporal de la celebración no es, ciertamente, la del disponer del tiempo.

Lo propio de la fiesta es una especie de retorno (no quiero decir que necesariamente sea así, ¿o, tal vez, en un sentido más profundo, sí?). Es cierto que, entre las fiestas del calendario, distinguimos entre las que retornan y las que tienen lugar una sola vez. La pregunta es si estas últimas no exigen siempre propiamente una repetición. Las fiestas que retornan no se llaman así porque se les asigne un lugar en el orden del tiempo; antes bien, ocurre lo contrario: el orden del tiempo se origina en la repetición de las fiestas. El año eclesiástico, el año litúrgico, pero también cuando, al contar abstractamente el tiempo, no decimos simplemente el número de meses o algo parecido, sino Navidad, Semana Santa, o cualquier otra cosa así. Todo ello representa, en realidad, la primacía de lo que llega a su tiempo, de lo que tiene su tiempo y no está sujeto a un cómputo abstracto o un empleo de tiempo.

Parece que aquí se trata de dos experiencias fundamentales del tiempo. La experiencia práctica, normal, del tiempo es la del «tiempo para algo»; es decir, el tiempo de que se dispone, que se divide, el tiempo que se tiene o no se tiene, o que se cree no tener. Es, por su estructura, un tiempo vacío; algo que hay que tener para llenarlo con algo. El caso extremo de esta experiencia de la vaciedad del tiempo es el aburrimiento. En él, en su repetitivo ritmo sin rostro, se experimenta, en cierta medida, el tiempo como una presencia atormentadora. Y frente a la vaciedad del aburrimiento está la vaciedad del ajetreo, esto es, del no tener nunca tiempo, tener siempre algo previsto para hacer. Tener un plan aparece aquí como el modo en que el tiempo se experimenta como lo necesario para cumplir el plan, o en el que hay que esperar el momento oportuno. Los casos extremos del aburrimiento y el trajín enfocan el tiempo del mismo modo: como algo «empleado», «llenado» con nada o con alguna cosa. El tiempo se experimenta entonces como algo que se tiene que «pasar» o que ha pasado. El tiempo no se experimenta como tiempo. Por otro lado, existe otra experiencia del tiempo del todo diferente, y que me parece ser profundamente afín tanto a la fiesta como al arte. Frente al tiempo vacío, que debe ser «llenado», yo lo llamaría tiempo lleno, o también, tiempo propio. Todo el mundo sabe que, cuando hay fiesta, ese momento, ese rato, están llenos de ella. Ello no sucede porque alguien tuviera que llenar un tiempo vacío, sino a la inversa: al llenar el tiempo de la fiesta, el tiempo se ha vuelto festivo, y con ello está inmediatamente conectado el carácter de celebración de la fiesta. Esto es lo que puede llamarse tiempo propio, y lo que todos conocemos por nuestra propia experiencia vital. Formas fundamentales del tiempo propio son la infancia, la juventud, la madurez, la vejez y la muerte. Esto no se puede computar ni juntar pedazo a pedazo en una lenta serie de momentos vacíos hasta formar un tiempo total. Ese flujo continuo de tiempo que observamos y calculamos con el reloj no nos dice nada de la juventud y de la vejez. El tiempo que le hace a alguien joven o viejo no es el tiempo del reloj. Está claro que ahí hay una discontinuidad. De pronto, alguien se ha hecho viejo, o de pronto, se mira a alguien y se dice: «Ya no es un niño»; lo que ahí se percibe es el tiempo de uno, el tiempo propio. Pues bien, me parece que es también característico de la fiesta que por su propia cualidad de tal ofrece tiempo, lo detiene, nos invita a demorarnos. Esto es la celebración. En ella, por así decirlo, se paraliza el carácter calculador con el que normalmente dispone uno de su tiempo.  ( de La actualidad de lo bello, H. G. Gadamer)

La minga -fiesta comunitaria entre familias de comunidades andinas.

PARIR MADRES - por marcelmaina



Cincuenta largos, enfermar o renacer.
Es tiempo de parir madres
para  ser lago en el aquí ahora,
sin la presencia triste del medio vaso vacío,
ser cáliz que se llena en la no espera.
Difícil para los eternos buscadores de afecto
aceptar la patria sin vientre.
Difícil para los huérfanos errantes
encontrar tierra que abrigue.
Difícil para los desapegados natos,
desapegarse.
 Puedo seguir pidiendo,
lo que nunca llegará,
lo que el tiempo no regresará.
La paz llega con la piel que se cambia..
Puedo ser caricia, cuna, calor,
 volver al afecto que libera,
en tantos cuerpos que somos.
En mi cuerpo.
Puedo continuar el odio,
ante tantos dolores silenciados
o abrazarlos y ser arte,
traer desde el vacío
a ese niño, 
que solo quiere jugar
y se apresta a parir madres.
Para ser solo canción.

FLÂNEUR - por Walter Benjamin


"¿Por qué nos gusta tanto habitar las ciudades? "
Italo Calvino -Ciudades Invisibles

       

  "Su ojo abierto, su oído preparado, buscan otra cosa distinta a la que la muchedumbre viene a ver. Una palabra dicha al azar le va a revelar uno de esos rasgos de carácter que no pueden inventarse y que hay que tomar del natural; esas fisonomías tan ingenuamente atentas van a proporcionar al pintor una expresión que él soñaba; un ruido. insignificante para cualquier otro oído, va a llamar la atención al del músico, y a darle la idea de una combinación armónica; incluso al pensador, al filósofo perdido en sus reflexiones, esa agitación exterior le es beneficiosa, porque mezcla y sacude sus ideas, como hace la tempestad con las olas del mar"
Definición de flâneur en El Libro de los Pasajes de Walter Benjamin.




Sobre la base de Fournel, y en su análisis de la poesía de Baudelaire, Walter Benjamin describió el flâneur como la figura esencial del espectador moderno, urbano, un detective aficionado e investigador de la ciudad. Más que esto, su flâneur es un signo de la alienación de la ciudad y del capitalismo. Para Benjamin, el flâneur encontró la muerte con el triunfo del capitalismo de consumo. 
En las décadas de Benjamin, el flâneur ha sido objeto de un notable número de créditos y de la interpretación. La figura del flaneur se ha utilizado, entre otras cosas, para explicar la experiencia moderna, urbana, para explicar espectador urbano, para explicar las tensiones de clase y las divisiones de género de la ciudad del siglo XIX, para describir la alienación moderna, para explicar las fuentes de la cultura de masas, para explicar la mirada de espectador posmoderno y ha servido como fuente de inspiración para escritores y artistas. (fuente Wikipedia)

CLUNY: LA DAMA DEL UNICORNIO- Continuación -por Antonio Capriotti


 

Escaleras arriba, espera, desde hace años, la Dama del Unicornio. Rilke tomó debida nota en sus cuadernos. (Todos deberíamos agradecerle a Georges Sand su celo en cuidar las telas; y en hacérnoslas conocer). Casi un milagro: están como cuando el más anónimo de los artesanos las concibiera hacia finales del Siglo XV. El ambiente que alberga a las telas es redondo. Parece que, Dama y Unicornio, león y doncella, nos abrazaran, invitándonos a su bucólica ronda.
Ella, la Dama, se repite en la obvia reiteración de los sentidos. La Dama y su doncella, su entrometido unicornio, el ingenuo paisaje, el león de cara redonda, se esconden tras sus obedientes figuras. 
Podemos escoger cualquiera, aunque la disposición de las telas, el ambiente con luz cuidada, la arquitectura, nos condicionan a caminar al compás de los sentidos. El primero: ¿el más cerebral? El olfato. Es como oler recuerdos, leyes, razonamientos. Inhalamos; y el olfato se abandona a la sensualidad del momento. La Dama se entretiene y teje una corona de flores. Se dispone a oler una rosa.

                                       EL OLFATO

Dispuestos a ver, nos dejamos trasladar a la segunda tela. Nuestra visión se ajusta. Entonces recién vemos: la Dama, rostro compungido, arrodillada, deja que el unicornio descanse sus patas delanteras en sus flexionadas piernas, mientras sostiene el espejo que refleja, del unicornio,  su ilusoria testa. Blandiendo en lo alto, el estandarte con la insignia de las tres lunas en cuarto menguante apuntando a las alturas, embelesado, hace escapar su mirada el león. La ternura de la dama contrasta con la mirada desalmada del león. La Dama con los ojos entornados, da por obvia la respuesta del espejo a la mundana mirada del unicornio. 

LA VISTA

Apacible y desafiante; segura y circunspecta, ahora, la dama se ocupa de asir, con su mano derecha, el simbólico estandarte; mientras que, con la izquierda, acaricia con recatada sensualidad, la fantástica protuberancia. Ritual mágico. Pasos de un  ceremonial cargado de sensualidad, simbolismo, promesas...  

 
EL TACTO

Otra de las telas se encarga de mostrarla inmóvil, señorial, en el centro de la escena, con los dedos de una de sus manos adentrándose en el cáliz enorme, y en la otra mano, hace equilibrios una frágil ave que aletea. Unicornio y león ostentan, engreídos, sus estandartes, luciendo capas que dejan ver, tras sus dobleces, las lunas incompletas, dentro de la reiterada franja azul, mientras la Dama se dispone a llevar un dulce a la boca. Nos invita a masticar. A disolver lentamente en nuestras lenguas el dulce bocado. La cesta descansa a un lado, y la niña no deja de mirarla mientras sus brazos firmes, amarran el cáliz. 

EL GUSTO
                                    
Silencio. Apacible y dispuesto a convertir dedos ágiles en notas estiradas como gotas de miel, el pequeño órgano, montado sobre una mesa con tapiz oriental, se ofrece por igual a la Dama y a su doncella. Se deja escuchar una rapsodia sin estridencias, como cientos de gotas de lluvia golpeando contra el suelo.

EL OIDO

Todo parece concluir. Ya desfilamos ante los cinco sentidos; aunque aún se nos ofrece otra tela: en ella, la Dama blande  un collar de perlas que hace emerger de una tabaquera que sostiene la doncella. En las otras telas, artificiosos collares, cadenas y crucifijos,  rodean su cuello. Ahora es como si intentara desprenderse de ellos. Como si todo ornamento no fuera más que un estorbo que entorpece los sentidos. Como si nos dijera: “para poder sentir, toda la civilización deberá esperar.”
Desde el centro la vemos emerger a la Dama de una redonda tienda. Ambos, unicornio y león, sostienen las puntas de la lona, para mantenerla abierta, mientras la doncella le ofrece a nuestra Dama el neceser.  
A mon seul désir. Parece ser su único deseo. Despojarse. ¿Para qué? Tal vez la respuesta esté en lo que representa el unicornio como animal mítico, fabuloso y extravagante: ¿un sensual encuentro?    

Afuera, como es la costumbre en esta época del año, llueve sin apuro sobre una París algo nostálgica y discreta.

NOTA DEL PRESENTADOR:

El último de ellos es un misterio por desevelar .
 Es posible que represente al  Sexto Sentido
a quién aún nadie ha puesto nombre 

 y  la frase que lo preside un enigma sin descifrar que ha dado lugar a muy diversas interpretaciones 
"A mon seul désir"
A mi único deseo

Descubiertos por Prosper  Mérimeé  
en el Castillo de Boussac en 1841 
 los podemos encontrar  en el Museo de Arte de Cluny
... y contemplarlos sí que es un verdadero placer
 para los Sentidos