SUDÁFRICA 2.010: Fútbol, negocios, hipocresía y juego.


El fútbol, para muchos tiene la magia de suspender todo análisis. Pertenece al rango de las pasiones, y es casi imposible pensarlo, se siente, y vaya si se siente. Pocos pueden pensar en estos tiempos que corren algo sobre el fútbol, y sus usos, su manipulación, sus negocios. Y esto es así, aunque la pobreza futbolística reinante no muestre más que otra cara posible de la actualidad. Actualidad conservadora al máximo, de pasiones adormiladas o vencidas, de consumo compulsivo y donde el show debe reinar. Por supuesto que para bien de unos pocos. A veces se escapa, a este juego tan cristalizado y bastardeado por el negocio salvaje, algo de juego, y podemos entonces ver algo de desfachatez, y sentir la explosión ante un gol maravilloso o una jugada de lujo, sintiendo que algo cambió. Pero seguro, sin pensar mucho, sin mirar por detrás del show. Solo por un rato, para volver luego a la pobreza reinante (en todo sentido), que no logra erradicar ni tapar un circo cada vez con menos pan.