Ciudadanos del mundo uníos - por marcelmaina


Viajo a Buenos Aires, para asistir a un seminario de teatro. Me desplazo en subte, es como que le tengo menos miedo al perderme. Como todo extraño y con relativo tiempo libre, puedo ver aspectos que no veo en mi ciudad Rosario.

"Esta ciudad sufre de los extranjeros" - me dice un taxista.

Por la calle de este país declamado crecido, deambulan los olvidados, los sin acceso. Son ya demasiados. Siempre son demasiados. 
Subo al subte en horas pico. Repleto violento. Cuesta respirar. Me cuesta aceptar ese acercamiento forzado de empujones y miedos. Veo los rostros. Pienso que uno se irá acostumbrando.


"Esta ciudad sufre de los extranjeros" - me dice un taxista.


 Recuerdo los estudios sobre construcción de la ciudadanía. Pienso, así, ahora, acá, se construye ciudadanía, se educa. En medio de este pesar que soporta los repetidos maltratos cotidianos, en el deterioro creciente de la calidad de nuestra vida, se cimienta la base social de ciudadanos vacíos, sin derecho. Ni siquiera a quejarse.  Extraños y propios.