VACÌOS - por marcelmaina


Los fines de año, como tantos momentos de nuestra vida tienen algún sabor a vacío. Algunas cosas se terminan, otras se cierran, otras pasan y tal vez no volverán, algunas pudieron ser y las podemos ver justamente desde esa ausencia vaya a saber hasta dónde prolongada.
Con ese aire de inventario el fin de año nos recuerda especialmente la finitud de todo, los cercanos lejanos, los ausentes con y sin aviso, los que quisiéramos que estuvieran, los sentimientos perdidos, los sueños caducados, los eternos proyectos frustrados, los inventos que nos iban a salvar. Y ante tanta alegría bastante fingida se desliza ese sabor difícil de aceptar de los fines de año. Tal vez se trate de abrazar todos esos vacíos, de encontrarles una forma posible, para comprender que de eso se trata la vida, de pasar, de vivir profundamente los aquí y ahora valiosos, de compartir y de llenar los vacíos con juego de niños.
Después de todo y a pesar nuestro, mañana será otro día.